BASF y Dow Chemical están
siendo exitosos en el desarrollo de nuevas tecnologías que les permitirán
la reducción de los costos de producción. Después de
un año de investigaciones conjuntas, las empresas se preparan para
completar hasta diciembre la primera fábrica piloto para la producción
de óxido de propileno a partir del peróxido de hidrógeno
(HPPO).
El propileno es usado
como materia prima por las industrias de pinturas, transportes, espumas y
exploración de suelos, entre otros. La reducción de costos es
fundamental para el sector ya que atraviesa un período de retractación
en las ventas mundiales.
La semana pasada, Basf,
el mayor grupo químico a nivel mundial a nivel de ventas, anunció
un débil desempeño en el segundo trimestre del año. Según
informó la agencia de noticias Reuters, el beneficio neto del grupo
cayó 61%, para llegar a 195 millones de euros, debido a mayores impuestos,
después de un cambio en las leyes tributarias alemanas.
“ Hay riesgos considerables
respecto al precio del petróleo, a la evolución incierta del
dólar y el estancamiento en las economías importantes, esto
debe superarse si queremos alcanzar el mismo nivel de ventas y ganamos de
2002", dijo el presidente-ejecutivo, Juergen Hambrecht, en un informe
oficial. La compañía anunció un recorte de mil trabajos
en los Estados Unidos, Canadá y México, una área dónde
la ganancia cayó en u tercio durante el ultimo trimestre. La medida
forma parte de un plan de reestructuración para ahorrar unos 250 millones
de dólares hasta 2006.
Basf y Dow Chemical logran
alianzas estratégicas para la investigación de HPPO desde agosto
de año pasado y alcanzaron un progreso significativo en la aplicación
de la nueva tecnología. En julio, firmaron un contrato para el desarrollo
del producto a escala industrial. “En el ultimo año, logramos
avances importantes en la definición de la tecnología de este
proceso para crear una fábrica de HPPO a nivel mundial, dijo Bob Wood,
presidente del grupo de negocios de Dow Thermosets. "Si llevamos a consideración
las tecnologías adoptadas ahora, una fábrica de HPPO permitiría
la producción de óxido del propileno sin co-productos y traería
la expectativa de bajar los costos de capital ."
Existen ventajas estructurales
para la producción a partir de HPPO. "Las fábricas que
adopten el nuevo proceso necesitarán menos infraestructura, menos espacio
y serán sumamente eficaces y económicas al mismo tiempo con
una mínima utilización de su capacidad”, dijo John Feldmann,
miembro del Consejo de Directores Ejecutivos de BASF y responsable para el
segmento de plásticos.
BASF y Dow están
evaluando las opciones para que la fábrica de HPPO pueda empezar la
producción en el 2007, con la expectativa de una capacidad anual de
300.000 toneladas. Algunas propiedades de BASF y Dow en los Estados Unidos
y en Europa se están considerando como posibles lugares para la instalación
de la fábrica.