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05-Junio-2006
Los crecientes precios de la energía están obligando a PepsiCo Inc. a encontrar maneras creativas de reducir el uso de gas natural en sus plantas de Lay’s, Doritos, Cheetos y otros snacks de su unidad Frito-Lay. Nueva maquinaria instalada en la planta de Frito-Lay en Perry, Georgia, succiona el agua de las papas cortadas antes de enviarlas a la freidora. Los 60 litros por minuto recogidos por la máquina reducen el combustible necesario para evaporar el exceso de agua en las papas. La fábrica también recaptura el calor de sus hornos y automatiza los reguladores en sus chimeneas para reducir las pérdidas de energía. Como resultado, “estamos en una mejor posición para responder a los aumentos de precio del gas natural”, dice el gerente de energía y servicios básicos de Frito-Lay en Norteamérica Al Halvorsen, quien ha encabezado muchas de las medidas para usar eficientemente el combustible en las 40 fábricas y casi 200 centros de distribución de la compañía. Muchas industrias han luchado con los altos precios del combustible, pero el impacto ha sido particularmente duro para Pepsi. Las ganancias de la compañía subieron 12% en el último trimestre, pero su margen de ganancia bruto se redujo 0,5 puntos porcentuales, algo que Pepsi atribuyó al mayor costo del combustible, el aceite para cocinar, las naranjas y las botellas de plástico. El presidente ejecutivo de Pepsi Steve Reinemund, dijo que el alza de los costos ha sido hasta ahora tolerable tanto para los productores como los consumidores. “Si el alza vuelve a acerarse, será distinto”, reconoció en una entrevista reciente. Otros actores: Marc Greenberg, analista del Deutsche Bank.
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