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05-Julio-2006
“Es un mercado naciente, el reto para quienes incursionan en el sector es educar al consumidor y abrirse espacios: entrar al canal de detalle, darse a conocer y poder llegar a tiendas de autoservicio”, señala Sergio Becerril, vicepresidente de la Asociación Nacional de la Industria de Productos Naturales (Anipron). Ana Lilia Torres es una mujer que durante mucho tiempo produjo alimentos especiales para su hija de 11 años que padece el trastorno de la atención con hiperactividad, situación que a la larga se convirtió en una oportunidad para emprender un negocio familiar que ayuda a mejorar la salud de personas con esta enfermedad y algunas otras como el síndrome de asperger, autismo, celiaquía (deficiencia del intestino para digerir gluten) y diabetes. Tienen un año en el mercado y su presencia en Expo Alimentaria 2006 les abrió puertas en cafeterías que requieren productos especiales para diabéticos, distribuyen a domicilio y negocian con Nutrisa para ser sus proveedores. Otro caso es el de Zondrag México, empresa de origen español que encaminó su investigación a la nutrición de personas con enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, colesterol elevado, diabetes, autismo y cilíacos que requieren una leche sin lactosa, azúcares ni gluten. Ir más allá de la demanda existente y ofrecer productos orgánicos que no pierdan sus propiedades nutrimentales, color y sabor natural, es el lema de Tijil Janal, empresa que inició hace cuatro años José Guerrero, como un proyecto escolar al que llamó Deshidratadora de alimentos. Otros actores: Carmen Polad, directora de Zondrag México
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