George Mannes es uno de los analistas-gurús preferidos en los círculos bursátiles de Nueva York. Su columna Las cinco cosas más estúpidas en Wall Street esta semana, que publica los viernes en la página The Street.com., es una lectura de culto en ese mundo. Entre las cinco cosas más estúpidas de la primera semana de 2005, Mannes incluyó los enredos de la productora de donas Krispy Kreme Doughnuts, las penurias de Delta Air Lines y de la célebre cosmetóloga en prisión Martha Stewart, y por supuesto el presunto fraude por 109 mdd de Ricardo Salinas Pliego, denunciado el martes por la Comisión de Valores de EU (SEC), una historia con “el catálogo completo de manejos fraudulentos”.
¿Quieren saber por qué?, pregunta el autor con su prosa que combina el “dato duro”, la ironía y la jerga Wall Street. Y responde: “Una compañía de TV Azteca se negó a pagar una deuda. Entonces esa deuda fue adquirida por el presidente y dueño de TV Azteca. Y ¡de repente! TV Azteca se dejó venir con todo para pagarle esa deuda al presidente y dueño de TV Azteca”.
Prosigue Mannes: “Pero todavía más estúpida que la situación anterior es la reacción de Salinas frente a estos hechos. Después de haber negado sus vínculos con Codisco (la firma creada para operar este fraude), él tuvo que admitir una propiedad ‘indirecta’. Pero el martes, de plano, justificó los negocios que había negado”.
Continúa con un párrafo demoledor: “Si el patrioterismo es el último refugio de un sinvergüenza, Salinas se puso muy patriotero el martes. ‘Es absurdo que la SEC utilice a una compañía mexicana y a ciudadanos mexicanos para tratar de imponer regulaciones de EU en forma extraterritorial, ignorando unilateralmente leyes internacionales y el marco legal mexicano’, dijo Salinas envolviéndose confortablemente en la bandera mexicana. ‘Son estas irresponsables y arbitrarias acciones de la SEC, no las transacciones de la deuda de Unefon, las que están afectando adversamente tanto a accionistas minoritarios como mayoritarios’”.
“Hmmm”, concluye Manes. “Que insulte a la SEC si así lo desea, pero nosotros nos quedaremos siempre con la impresión de que si se quiere ganar dinero en los mercados de Estados Unidos, se tiene que jugar con las reglas de Estados Unidos. Nos sorprende mucho que no sea la autotransacción de Salinas, sino la reacción de la SEC, la que afectó a los inversionistas minoritarios. Hmmm. Si Salinas cree que las operaciones financieras consigo mismo son una gran idea, quisiéramos presentarlo con una empresa de nombre Enron”.
No cualquiera aparece en “Las cinco cosas más estúpidas en Wall Street esta semana”. Pero es que a juzgar por algunos de los trabajos publicados en estos días (como el de Business Week, “Una lección sobre la transparencia mexicana”) tras la denuncia por fraude de la SEC contra el dueño de TV Azteca, Unefon y Codisco, Salinas Pliego puede llegar a tener un sitio en el museo de cera de la ignominia bursátil americana, junto a personajes como Ivan Boesky, el corredor financiero de los ochentas, tan famoso que la revista Time le dedicó la portada (diciembre 1, 1986) con la leyenda “Él hace dinero con tu dinero”, y Hollywood lo tomó como arquetipo de la codicia y la transa para que Michael Douglas le diera vida en la película Wall Street. O como el no menos famoso Michael Milken, padre de los tristemente célebres bonos chatarra.