Se requieren 2.000 toneladas diarias de caña para mantener en funcionamiento la planta que estará ubicada a 150 kilómetros de Bogotá.
En una planta para la destilación de etanol, que se construirá con un costo de 45 millones de dólares en la frontera entre Boyacá y Santander, están las esperanzas de 17.000 familias cañicultoras de la Hoya del Río Suárez, de regular el precio de la panela y sacar de la crisis a la actividad de la que derivan su sustento.
Ayer, cuando el presidente Álvaro Uribe visitó Güepsa (Santander), para instalar una placa en el lote de 50 hectáreas en el que se erigirá el más moderno complejo agroindustrial del oriente colombiano, unos 2.000 pobladores acudieron para, en palabras del mandatario, "dar un paso para sacar adelante la industria del futuro".
De esa forma se dio el primer paso para la producción de alcohol carburante a partir de la caña de azúcar al poner la primera piedra de Alcoholes de Colombia, Alcohol Ltda., en inmediaciones de la Hoya del río Suárez, donde se encuentran sembradas 50.000 de las 250.000 hectáreas que hay de caña de azúcar en Colombia.
Se requieren 2.000 toneladas diarias de caña para mantener en funcionamiento la planta, lo que equivale a la siembra de 8.000 hectáreas con un presupuesto de arranque de 33 millones de dólares. La planta de etanol, ubicada a 150 kilómetros de Bogotá, empleará a 70 operarios de base, cuyo trabajo surtirá principalmente el mercado de Bogotá, donde se consume el 40 por ciento de la gasolina del país. Se espera una producción de 150.000 litros por día, en el primer semestre del 2006.
Nuevos proyectos
El proyecto está amparado en la ley 693 de 2001 que obliga a mezclar la gasolina con un 10 por ciento de alcohol a fin de crear un combustible vegetal que evitará en un futuro la dependencia del consumidor tanto de la gasolina como del Acpm.
El gobernador de Boyacá, Jorge Londoño Ulloa, anunció el interés de su departamento de desarrollar un proyecto análogo para producir etanol a partir de la remolacha. Al acto asistieron, además de Uribe, el ministro de Minas y Energía, Luis Ernesto Mejía, el gobernador de Santander, Hugo Aguilar, y empresarios e inversionistas de la destiladora.
Aguilar Naranjo calificó el proyecto como un logro de la integración regional y se declaró confiado en las condiciones económicas del negocio. "Los felicito, aquí tienen una posibilidad de desarrollo", dijo Uribe en Güepsa, un pueblo de 3 mil habitantes, cuyo nombre en lenguaje guane significa "tierra fértil".
El presidente anunció que en septiembre del próximo empezarán a funcionar las primeras cinco plantas de alcohol carburantes en el país, y quedarán ubicadas en Valle, Cauca y Risaralda.