Analizarán la posible inclusión de nuevos productos en los acuerdos de preferencias arancelarias; interesa a México incluir en la lista algunos productos químicos.
Brasil y México, las dos mayores economías de América Latina, negociarán a partir de mañana, jueves, la posible ampliación de su actual acuerdo comercial, informó el Ministerio brasileño de Industria y Comercio.
Empresarios brasileños y mexicanos comenzarán a negociar el jueves en Sao Paulo la posible inclusión de nuevos productos en los acuerdos de preferencias arancelarias firmados por México y Brasil en el marco de Mercado Común del Sur (Mercosur), bloque que integran además Argentina, Uruguay y Paraguay como socios plenos.
La sexta reunión del Comité Empresarial Bilateral Brasil-México, que reunirá a representantes de la industria privada de ambos países, será instalada por el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Fernando Furlan.
Las propuestas que surjan de esta reunión serán presentadas a los respectivos gobiernos para ser utilizadas en marzo en la revisión anual de los acuerdos bilaterales y en la ampliación del "Acuerdo de Complementación Económica número 53".
Con la ampliación de la lista de productos beneficiados, Brasil y México podrán aumentar su intercambio comercial, que ha crecido un 28% entre 2001 y 2003, cuando pasó desde 2 mil 500 millones de dólares a 3 mil 200 millones de dólares, indicó el ministerio en una nota de prensa.
El primer acuerdo de complementación económica fue firmado en julio de 2002 y el segundo en octubre de 2003. Ambos se han centrado en el sector automotor, productos químicos y bienes de capital, con reducciones arancelarias que varían de 30 a 100%.
Empresas de otros sectores brasileños, como repuestos para autos, textiles y agronegocios, especialmente de carnes porcinas, están interesados en entrar también al mercado mexicano.
Por su parte, los mexicanos están interesados en incluir en la lista de preferencias arancelarias algunos productos químicos.
Para el secretario de la Cámara de Comercio Exterior (CAMEX) de Brasil, Mario Mugnaini, ésta será una oportunidad para una revisión amplia del acuerdo y para presentar nuevos estudios sobre nichos de mercados que pueden ser aprovechados por empresarios de cada país.
Pese a que la mayor parte de las importaciones de México provienen de Estados Unidos, por causa del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), Brasil ve oportunidades en varios sectores.
México "es una pieza importante" en las negociaciones multilaterales de comercio como socio de Estados Unidos y de varios otros bloques o grupos, destacó el responsable de la CAMEX.
También lo será en la proyectada Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), donde Brasil se propone cerrar acuerdos diferenciados para los países que integran el TLC (del que forman parte Canadá, Estados Unidos y México), destacó Mugnaini.
A pesar de ser las dos más importantes economías de América Latina y de sumar un Producto Interior Bruto de 1.1 billón de dólares (dos tercios de la economía de toda la región), Brasil y México tienen un precario intercambio comercial que se basa justamente en negocios de automóviles, tractores, equipos y autopartes de vehículos.
Apenas el 3.75% de las exportaciones brasileñas va a México, que provee el 1.1% de las compras externas del mayor país sudamericano.